ZenTaoShen: El arte de estar bien

 

ZEN-TAO-SHEN

EL ARTE DE ESTAR BIEN

Principio y Fundamento



La etimología de la palabra salud es "entero". Las personas somos seres complejos, dotados de inteligencia, con un cuerpo físico conformado por miles de millones de células organizadas en forma de sistema que interactúa con la mente y también con el espíritu... 


Todos tenemos algo más que un cuerpo y una mente. Somos poseedores de una dimensión que trasciende los límites tangibles del espacio-tiempo y que genera "movimientos" más allá de lo racional como el amor, la paz, la iluminación y la plenitud...

Los exégetas como León Duffour entre otros han definido la diferencia entre "alma" y "espíritu", que con tanta frecuencia aparece en las Sagradas Escrituras. Aunque para la filosofía de Aristóteles y de Sócrates son sinónimos, para los hebreos la palabra alma viene de "Nefesh" , el equivalente a Psyche (griego) y Ánima (latín). 

La traducción de Nefesh es "aliento / respiración", lo que da vida. De ahí la confusión, pues "espíritu" (pneuma en griego) significa "viento / soplo" que metafóricamente describe un "ser inmaterial", es decir una entidad no física o intangible que tiene vida propia, muy distinta al significado de "respiración" o aliento. Para los hebreos, "Nefesh" es también el lugar donde se encuentran los sentimientos, las pasiones, las creencias y la voluntad entre otros. De allí la voz Psiquis (Psyche). Aunque para la cosmovisión de la filosofía griega sigan siendo sinónimos, los hebreos se refieren siempre al "espíritu" como un elemento distinto, eterno y mucho más elevado, que está íntimamente relacionado con el Creador, Dios, Yahvé o Jehová según quién lo nombre, porque de Él proviene, en Él se mueve y hacia Él se dirige. 


Pero más allá de toda discusión, lo real es que el ser humano está dotado de tres dimensiones: cuerpo - mente - espíritu. El problema radica en que al dedicarle tanto tiempo a analizar y estudiar la relación entre la mente y el cuerpo (por ejemplo, hoy las neurociencias descubren que cada una de las células de tu cuerpo "responden" a las emociones generadas en tu mente y que estas células guardan información) hemos dejado de hablar de espíritu, o de espiritualidad, tal vez porque la hemos "atado" a una religión en lugar de vincularla directamente con Dios (sobre la existencia de Dios estaré comentando en otra entrada del Blog). 

Todos sabemos en lo más íntimo de nuestro ser, que somos poseedores de algo que está por encima de nuestros pensamientos y de nuestras emociones. Sentimos que algo nos mueve a actuar más allá de todo razonamiento, algo que no podemos o sabemos explicar porque no es tan lógico. 

En nuestras meditaciones encontramos respuestas a preguntas que sabemos no son nuestras. Hay algo en nosotros que nos anima a seguir luchando en medio del fracaso, y a lograr sobreponernos en situaciones extremas aportándonos un flujo extra de energía, que no poseemos en momentos "normales". Esto es el espíritu, que nos trasciende, que nos eleva, que nos sumerge en lo infinito... 

Lo cierto es que para estar bien, para tener "salud" física, psíquica y espiritual (recuerde la etimología) debemos estar "enteros", "completos", "integrados". Pero hoy vivimos un divorcio entre lo material y lo inmaterial. Algunos son extremadamente materialistas y otros, extremadamente espiritualista. Sentimos un vacío existencial que buscamos llenar con "cosas" que nos dan satisfacción por una fracción de tiempo, para luego caer en el mismo vacío. 

Llenos de temor, buscamos encontrarle sentido a nuestra existencia a la vez que el miedo a la muerte nos acompaña como una sombra que no queremos ver. Estamos divididos entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos o nos gustaría hacer, pero no nos animamos porque romperíamos algunos principios que nos han impuesto. 

En definitiva "NO ESTAMOS ENTEROS", vivimos "tironeados" y por lo tanto no tenemos salud, no estamos sanos. Somos como un rompecabezas donde nos faltan algunas piezas, y al no tener la imagen de la figura terminada sospechamos también que algunas fichas pueden no corresponder con nuestro juego. 

Nos sentimos "incompletos" y buscamos que alguien nos complete, que sea nuestra "media naranja", ignorando que cuando dos incompletos se juntan no se completan, son sólo dos incompletos que conviven. 

Como consecuencia, hemos "creado" este mundo donde el éxito se mide por los resultados económicos, el barrio en el que vives y el auto que manejas. Donde tenemos más de mil amigos en redes sociales que no conocemos, y donde la bebida tiene "sabor a" naranja, que no es jugo de naranja. 

Vivimos lo que llamo “la era del vacío”, donde el “contenido” es escaso. Vale más lo cosmético, lo superficial, que lo profundo y elevado, lo que tiene sustancia, significado y peso. Jugamos al peligroso juego de auto convencernos de que lo que hemos inventado como sistema de vida es real y verdadero. Nos engañamos entre nosotros plantando en nuestros jardines flores de plástico, que el vecino sabe que no son reales pero como él también las tiene, nos hacemos los distraídos para persuadirnos que todo está bien, pero en el fondo seguimos "vacíos" o al menos, "no enteros"...

La “era del vacío” no es otra cosa que la era en que hemos olvidado “el espíritu”, que es quien nos da vida (realmente vida), movimiento, trascendencia, claridad, entendimiento, contacto con el todo y con todos, esencia, peso, identidad única (más allá del ADN) Además, nos hace crecer, nos da visión, vuelo, energía vital y equilibrio entre otras muchas cosas.  

El ZenTaoShen es una RESPUESTA a la problemática de hoy. Una filosofía de vida que te hará encontrar el camino del equilibrio, la salud y la iluminación mediante prácticas de meditación (Zen), el camino del espíritu (Tao) y una consciencia despierta y conectada con lo divino (Shen)...

HA LLEGADO EL MOMENTO DE VOLVER A ESTAR "ENTEROS"

ES MOMENTO DE DESPERTAR LA CONSCIENCIA Y CONECTARNOS CON EL TODO

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